Athletes resting near water cooler during training in Oaxaca, Mexico

Nutrición e hidratación para corredores: qué comer antes, durante y después

Una buena nutrición y una hidratación adecuada son esenciales para quienes corren. Influyen en todo, desde los niveles de energía hasta la recuperación. Entender e implementar una estrategia nutricional equilibrada puede mejorar de forma importante tu rendimiento al correr y tu salud en general.

Alimentación antes, durante y después de correr

  1. Nutrición antes de correr:
    Consume una comida ligera o un snack rico en carbohidratos de una a dos horas antes de correr. Lo ideal es que sean carbohidratos de digestión lenta (complejos), que dan energía constante y sostenida sin provocar picos y bajones de azúcar en la sangre. Algunos ejemplos son avena, pan integral con crema de cacahuate, arroz integral, quinoa, camote o yogurt con fruta.
  2. Si solo tienes unos 30 minutos antes de correr, elige carbohidratos simples y de digestión rápida, que suelen caer mejor al estómago y están disponibles más rápido como energía. Buenas opciones son un plátano, compota de manzana, una rebanada de pan blanco con miel, un puñito de fruta deshidratada o una bebida deportiva.

  3. Durante la carrera:
    En carreras más largas (más de una hora), la alimentación durante la actividad se vuelve importante para mantener la energía y retrasar la fatiga. Aquí funcionan mejor los carbohidratos rápidos y fáciles de digerir. Los geles, gomitas, bebidas deportivas o frutas simples como el plátano aportan energía disponible de inmediato para que sigas fuerte.
  4. Recuperación después de correr:
    Después de correr, enfócate en alimentos ricos en proteína y carbohidratos. Los carbohidratos reponen las reservas de glucógeno, mientras que la proteína ayuda a la reparación y recuperación muscular. Un licuado con fruta y proteína en polvo, yogurt griego con frutos rojos, arroz con pollo magro o huevos con pan son excelentes opciones para recuperarte.

Estrategias de hidratación

  1. Antes de correr:
    Empieza tu carrera bien hidratado. Toma agua de forma constante durante el día previo a tu entrenamiento, no solo justo antes de salir.
  2. Durante la carrera:
    En carreras de más de 30 minutos, lleva agua o planea una ruta con puntos de hidratación. Escucha a tu cuerpo. La sed es un indicador tardío de deshidratación.
  3. Después de correr:
    Rehidrátate con agua o bebidas con electrolitos. Esto ayuda a acelerar la recuperación y prepara tu cuerpo para la siguiente sesión de entrenamiento.

El papel de los electrolitos

  1. Importancia:
    Los electrolitos, como el sodio y el potasio, son clave para mantener el equilibrio de líquidos, la señalización nerviosa y la función muscular.
  2. Fuentes:
    Las bebidas con electrolitos o incluso una pequeña cantidad de sal en tu agua pueden ayudar a reponer lo que se pierde con el sudor, sobre todo en carreras largas o en entrenamientos con calor.

Dieta balanceada para corredores

La dieta de un corredor debe estructurarse alrededor de los tres macronutrientes, carbohidratos, proteína y grasa, ya que cada uno cumple una función distinta en el rendimiento y la recuperación.

  1. Carbohidratos (aproximadamente 50–60% del total de calorías):
    Los carbohidratos son tu principal fuente de energía. Reponen las reservas de glucógeno y sostienen tanto los esfuerzos de alta intensidad como las sesiones largas de resistencia. Prioriza carbohidratos complejos como granos integrales, frutas, verduras y leguminosas, y usa carbohidratos simples de forma estratégica alrededor de los entrenamientos.
  2. Proteína (aproximadamente 15–25% del total de calorías):
    La proteína es esencial para la reparación muscular, la recuperación y la adaptación al entrenamiento. La mayoría de los corredores se benefician de consumir proteína de forma constante durante el día, con fuentes como carnes magras, pescado, huevos, lácteos, frijoles, lentejas, tofu y granos con alto contenido de proteína.
  3. Grasas saludables (aproximadamente 20–30% del total de calorías):
    Las grasas saludables apoyan la producción hormonal, la salud de las articulaciones y las necesidades de energía a largo plazo. Enfócate en grasas insaturadas de nueces, semillas, aguacate, aceite de oliva y pescados grasos.

Estas proporciones pueden cambiar según el volumen de entrenamiento, tus objetivos y tus necesidades de composición corporal, pero mantener el equilibrio entre los tres macros asegura energía sostenida, una recuperación eficiente y salud a largo plazo.

Afilar tu nutrición y tu hidratación te da una ventaja competitiva. Dominar estos hábitos hace que cada entrenamiento sea una oportunidad para fortalecer tu resiliencia, mejorar tu rendimiento y sentirte mejor dentro y fuera de la ruta.

Para muchos atletas jóvenes, sin embargo, el conocimiento y el entrenamiento no son los únicos retos. El acceso a equipo adecuado, asesoría y programas estructurados puede marcar toda la diferencia. Si crees que cada joven corredor merece la oportunidad de entrenar bien y llegar a su potencial, por favor considera donar a Oax Sports. Tu aportación financia directamente equipo, asesoría y programas deportivos para juventudes con menos recursos en Oaxaca que de otro modo no tendrían acceso a estos recursos.


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