Idioma original: español (segmento de radio en Tribu al Extremo, 106.1 FM).
Por Juan Zurita Victoria, MBA
Oax Sport. Apoyo a Atletas y Programas.
Informe también disponible en inglés y francés.
Esta serie
Esta nota forma parte de Jueves de Oax Sport en Tribu al Extremo (106.1 FM), un espacio semanal para hablar de atletas, entrenadores, educación deportiva y apoyo comunitario en Oaxaca.
También puedes leer los episodios anteriores: Episodio 0, Episodio 1, Episodio 2, Episodio 3, Episodio 4, Episodio 5, Episodio 6, Episodio 7, Episodio 8 y Episodio 9.
Detalles del episodio
- Conducción y texto: Juan Zurita Victoria.
- Invitado: Rogery Galué.
- Lugar de origen: Salina Cruz, Oaxaca.
- Pruebas: 100 y 200 metros planos.
- Perfil en World Athletics: Rogery Galué.
- Entrenador mencionado: Coach Uber.
- Programa: Tribu al Extremo (106.1 FM).
- Segmento: Jueves de Oax Sport.
- Enfoque: velocidad, disciplina, competencias nacionales, entrenamiento de alto rendimiento, lesión, trabajo, nutrición y regreso a las competencias.
- Fecha al aire: jueves 23 de abril de 2026.
- Escucha en vivo: todos los jueves, de 7:00 p.m. a 8:00 p.m., hora de Oaxaca.
Enfoque de la semana
Este episodio siguió la historia de Rogery Galué, desde las carreritas en su barrio de Salina Cruz hasta las competencias nacionales juveniles, el entrenamiento de alto rendimiento, el deporte universitario y su regreso a las pruebas de velocidad mientras trabaja.
Rogery Galué habló de la influencia de su papá, sus entrenadores, sus compañeros de entrenamiento, la nutrición y las decisiones que ha tomado para continuar en el atletismo después de la universidad.
Este episodio no cubrió un caso específico de apoyo de Oax Sport.
Resultados compartidos en la entrevista
Rogery Galué compartió los siguientes resultados y tiempos durante la entrevista:
- Mejor marca en 100 metros: 10.77, registrada en 2023 durante una competencia universitaria.
- Campeonato nacional juvenil: 10.94 en los 100 metros sub-18 en 2015.
- Resultado juvenil iberoamericano: bronce en los 100 metros con 10.93 y un viento en contra reportado de 2.7 metros por segundo.
- Mejor marca en 200 metros: 22.20, registrada en Querétaro en 2018.
- Resultados juveniles de 2014: 22.37 para obtener plata en la Olimpiada Nacional y 22.34 en una competencia centroamericana.
- Regreso a las competencias: 11.16 después de aproximadamente 2 años sin competir.
Estas cifras provienen de lo compartido por Rogery Galué durante la entrevista de radio. El episodio no incluyó documentos oficiales de resultados.
Resumen en 30 segundos
- Rogery Galué comenzó a entrenar atletismo formalmente en Salina Cruz en enero de 2012.
- Llegó a una competencia nacional durante su primer año en el deporte.
- Reconoce la influencia de la disciplina, su familia, sus entrenadores y sus compañeros.
- Fue campeón nacional sub-18 al correr por primera vez debajo de 11 segundos.
- Entrenó en el CNAR y aprendió cómo una carga mayor afecta la adaptación y la recuperación.
- Una beca deportiva le permitió estudiar en la Universidad Anáhuac Oaxaca.
- Ahora combina trabajo, nutrición, recuperación y sesiones de entrenamiento de calidad.
Entrevista en texto
1. Primeras carreras, familia y disciplina
P (Juan): ¿Cómo empezó tu historia en el atletismo?
R (Rogery): Yo desde el kínder, desde primaria, me gustaban las carreritas. Ahí en Salina Cruz, con el barrio, jugábamos carreritas y me gustaba. Pero formalmente, o casi formal, fue en la secundaria. Me invitaron a un intersecundarias y yo jugaba fútbol, era portero.
Gano el local y el entrenador de ahí, el Profe Raimundo Sosa, me invita a participar en la Olimpiada Nacional. Yo estaba muy metido en el mundo del fútbol, entonces no le tomé importancia y le dije que no.
Pasó 1 o 2 meses y me volvió a invitar para asistir al estatal. Ahí fue directamente la plática con mi papá. Mi papá habló conmigo y me dijo: “Está la invitación, pero si vas, tiene que ser con mucha disciplina y compromiso. No quiero que me digas que sí quieres ir y mañana ya digas que no”.
Entrené como 2 semanas y fui al estatal de atletismo aquí en la ciudad. Agarré plata en el 100 y quedé como cuarto o quinto en el 200. Ahí me ganó el Ratón, como le decían al chavo que me ganó. Con el tiempo se hizo muy buen amigo mío.
Pasé al regional en la UNAM en 2012. Quedé sexto en el 100, pero en el relevo agarramos plata, segundo lugar, y eso nos clasificó al nacional. Antes clasificaban las 16 mejores marcas.
Esa clasificación me llevó a mi primer nacional en mi primer año. Llevaba como 2 o 3 meses entrenando. Llegar al nacional, ver ese mundo, cómo eran otros estados, la convivencia y la rivalidad, todo eso me llamó mucho la atención.
Una vez que estuve ahí, mi objetivo fue: “El otro año vengo o clasifico a un nacional, pero en una prueba individual”. En 2012 quedamos como en el lugar 12 o 13 del nacional.
Al otro año, el chavo que me había ganado sube de categoría. Quedé prácticamente solo y clasifiqué al nacional en décimo lugar en 100 metros. En 200 metros siempre me costó, hasta el día de hoy. Fui a Tijuana en 2013, quedé undécimo y sentía que podía dar más, que podía seguir desarrollándome. Así fue mi inicio.
P (Juan): ¿Cuándo decidiste tomarte el atletismo en serio?
R (Rogery): Influye mucho mi papá. Me acuerdo de que empecé en unas vacaciones de diciembre y enero. Los entrenamientos eran a las 7:00 de la mañana y yo estaba acostumbrado a entrenar fútbol a las 9:00 o 10:00. Para mí era: “Ah, tengo que ir”.
Fueron como 2 semanas así y me gustó el tema de que depende de mí. Sí hay un equipo alrededor. Influyen mucho las decisiones de los papás y el entrenador.
En ese tiempo todavía no conocía el tema del psicólogo, nutriólogo o fisio, pero influye mucho todo eso.
2. La primera competencia
P (Juan): ¿Cómo recuerdas tu primera competencia formal?
R (Rogery): Mi primera competencia ya entrenando atletismo fue en el estatal de Olimpiada Nacional 2012. Tenía mucho nervio. Tengo muchas lagunas mentales de ese día porque estaba tan nervioso que pierdo ese tipo de noción.
Lo único que me acordé era: “Corre y no voltees”. Cuando corría en los entrenamientos tenía la práctica de voltear a los lados para ver cómo iba. Ahí me decían: “Corre y no voltees, corre y no voltees. Vas a perder tiempo volteando”.
Con el tiempo te das cuenta de que hay cosas que realmente te hacen perder tiempo, como estar echando un reojo a los otros carriles. Pero en ese momento solamente era: “Corre y no voltees”.
Además, si ahorita mi técnica es mala, en ese tiempo era mucho peor.
3. Talento y disciplina
P (Juan): ¿Qué tanto influyen el talento y la disciplina?
R (Rogery): Yo siempre me he sentido un atleta sin talento porque he conocido gente con verdadero talento. Hay diferentes tipos de talento, pero sí soy fiel creyente de que la disciplina ayuda muchísimo a detonar ese talento.
Con puro talento vas a desarrollar un 90%. La disciplina te puede ayudar a desarrollar ese 100%.
La disciplina va de la mano. He conocido gente con no tanto talento, pero muy disciplinada y determinada, y eso los ayuda a estar a la par de mucha gente.
4. La responsabilidad con los atletas más jóvenes
P (Juan): ¿Qué significa para ti que te consideren uno de los velocistas más rápidos de Oaxaca?
R (Rogery): Tampoco me he sentido siempre el más rápido de la historia o el más rápido del estado. Pero hoy en día, con un poquito más de conciencia de ese título que se me pone, trato de aportar lo mayor que puedo a los juveniles, a los de categorías menores y a los niños.
No es un tema de nada más ir a entrenar todos los días. Es un tema de la conciencia que tienes que hacer todos los días para lograr lo que tú quieres lograr, independientemente si quieres ir a un nacional o a un estatal nada más. ¿Qué estás dispuesto a hacer para lograrlo?
Eso fue algo que yo sí me puse muy en serio: qué quiero hacer para ser campeón nacional. Dejé de lado muchas cosas. Desde la secundaria dejé de ir a fiestas. Nunca tomé y nunca fumé.
Esa disciplina y esa determinación que, en cierto modo, me forjaron, me ayudó a lograr lo que pude lograr en la juvenil y ya más grande.
5. Ver caer su récord estatal
P (Juan): ¿Cómo te sentiste cuando Emilio rompió tu récord estatal de 200 metros?
R (Rogery): Hace unos meses yo tenía el récord estatal de 200 metros, hasta que Emilio llegó y lo rompió. Me sentí muy, muy feliz, la verdad.
Me alegró mucho porque yo tenía 10, 11 o 12 años de haber corrido esa marca y decía: “¿Por qué no la siguen corriendo?”. Se quedaban en 22.8, 22.9 o 23 flat. Yo decía: “¿Qué está pasando en Oaxaca? ¿Por qué alguien no vuelve a correr esa marca?”.
Yo soy consciente del trabajo que ha hecho Emilio. Que lo logre, para mí fue mucha alegría.
6. La competencia dentro del grupo de entrenamiento
P (Juan): ¿Qué tanto influye entrenar con otros jóvenes que tienen buen nivel?
R (Rogery): Sí, totalmente. Yo lo llegué a platicar con el coach. El tema de la competitividad, no nada más dentro de una competencia, sino en un entrenamiento o un chequeo, influye mucho por la seriedad con la que te lo tomas.
Ya sea un test de salto o nada más hacer un 50, te lo tomas muy en serio porque dices: “No, mejor que no me gane el de al lado”.
Hay una anécdota que me da mucha risa. Mi hermano lanza martillo. Va al regional y lanza 53, cuando estaba lanzando 58. De repente su compañero lanza 49, cuando él estaba lanzando 44. Entonces su entrenador le empieza a gritar: “Demuéstrale que también tú puedes, mételo un susto”.
Esa es la idea, que sean competitivos. No porque alguien sea más rápido que Óscar, por ejemplo, Óscar le va a tener respeto. Tiene que demostrar que le puede ganar. Así van a mejorar y avanzar.
Hace como 2 semanas entrené con Emilio en el Primavera. Estamos haciendo 50 en curva por el relevo y le gané las 3 repeticiones. Le decía: “¿Cómo? Tú eres el más rápido de Oaxaca. Imagínate cómo están los otros”.
Lo empezaba a picar y él trataba de ganar. La idea es picarnos un poco: “Yo también te puedo ganar”. Órale, demuéstralo.
7. Bajar de 11 segundos por primera vez
P (Juan): ¿Cómo fue la primera vez que bajaste de 11 segundos?
R (Rogery): En 2015 clasifico al nacional con 11 flat. Gano el regional con 11.00 y me clasifico como el quinto mejor del ranking nacional sub-18.
Delante de mí venían Adrián de Nuevo León, Parra de Sonora, Valenzuela también de Sonora e Isaac Estrada de Michoacán. Ya los ubicaba y los conocía. La idea era ganarles.
Voy a 2 o 3 competencias después del regional y corro 11.04, 11.10 y 11.15. Yo tenía: “¿Cuándo va a caer el 10? ¿Cuándo va a caer el 10?”. Sabía que, si quería ganar, tenía que correr abajo de 11.
Ese año hubo Mundial Sub-18. El más cercano era Adrián con 10.81 o 10.82, y pedían 10.80.
Me acuerdo de que 2 semanas antes del nacional voy a Querétaro. En la semifinal corro como 11.09 y en la final quedo tercero con aproximadamente 11.04. Parra gana con 10.86, un juvenil sub-16 corre como 10.94 y yo quedo tercero.
Ese día sí lloré. Fue de las pocas competencias donde de verdad lloré de tanta frustración, porque no podía avanzar.
Ya estaba a 2 semanas del nacional y tenía que cambiar la mentalidad porque venía el evento importante para el que nos habíamos preparado.
Íbamos a Nuevo León y corro la semifinal en 11.14, más o menos. Me sentía nervioso, pesado y estaba preocupado porque dije: “En una hora es la final y no ando bien”. Era más un tema psicológico. Físicamente estaba muy bien.
Ese año también estaba el Festival Iberoamericano. Los medallistas de oro, plata y bronce clasificaban automáticamente.
En ese tiempo estaba con el Profe Raimundo. Me decía: “Tienes para ganar, pero debes creértela. Si no, no vas a poder”. Yo le decía: “Con un cuarto lugar clasificamos, nos llevan como relevo”.
Él me decía: “No pienses en el relevo. Tienes para ir en una prueba individual”. Yo seguía con que el cuarto lugar estaba bien, y me dice: “Eres hombre de poca fe”.
Termino de calentar, entro a la pista y 10 minutos después, campeón nacional con 10.94. El segundo lugar hizo 10.95 y el tercero 11.00. Primero fui yo, después Parra y después Isaac Estrada. Los 3 fuimos al Festival Iberoamericano.
Nunca había corrido esa marca. No tenía conciencia de la sensación de correr abajo de 11. Para mí fue sorprendente. Ver la marca y el lugar fue un cambio total.
P (Juan): ¿Qué pasó después del campeonato nacional?
R (Rogery): Como al mes o mes y medio me llevan al Festival Iberoamericano en Morelia. Ahí van países de Iberoamérica y yo corro solamente los 100 metros.
En ese evento agarro bronce y corro 10.93. Me acuerdo de que fue con 2.7 de aire en contra. Según la tabla de equivalencias que manejaba, era como 10.83.
Agarra oro uno de Argentina, plata Parra, a quien yo había ganado en el nacional, y el bronce es para mí.
En el video se ve que hasta el 60 yo iba en primero. Después se me acabó el gas y para abajo.
8. CNAR, cargas de entrenamiento y lesión
P (Juan): ¿Cómo fue tu ingreso al sistema nacional de alto rendimiento?
R (Rogery): Yo estaba estudiando el bachillerato en el CONALEP 155 de Salina Cruz. Un año antes ya había hecho el proceso para ingresar al CNAR, pero fui rechazado. Por qué, lo desconozco.
En 2014 hice el proceso. Yo era plata en los 200 metros y me dijeron que no. Al siguiente año lo vuelvo a intentar porque ya tenía amigos ahí. Dije: “Ahorita, siendo campeón nacional, no creo que me nieguen el acceso”.
Fue un proceso como de 1 mes y me dieron el llamado. Ahí estuve con el Profe César Reina, de Ciudad de México. Estuve entrenando con él desde agosto de 2015 hasta más o menos junio de 2022.
También conocí a uno de mis mejores amigos, Roger Ordaz, que corría 400 metros. De él aprendí mucho sobre la determinación.
Estar en el CNAR fue un cambio total de estilo de vida. Me levantaba a las 6:00 de la mañana. Entrenábamos de 6:30 a 8:00. Desayunábamos, nos bañábamos y entrábamos a clases como a las 9:00 o 9:30.
Salíamos a las 2:30, íbamos a comer, regresábamos al cuarto, descansábamos un rato y a las 4:30 o 5:00 volvíamos a entrenar. Después cenábamos, íbamos a terapia, hacíamos tareas y a dormir. Así era de lunes a viernes.
El sábado entrenábamos como a las 7:00 de la mañana. Después de entrenar y desayunar, el resto del día era libre. El domingo también.
P (Juan): ¿Cómo fue el proceso de evaluación para entrar?
R (Rogery): Contacto a mi amigo Roger Ordaz y le digo que estoy interesado. Él me dijo que había un cambio de dirección en el CNAR y que estaban permitiendo ingresos.
Mando mi solicitud con el entrenador y después me llaman para hacer pruebas físicas. Voy a hacerlas y me acuerdo de un chequeo de 30, 50 y 150 metros, salto sin impulso, estudios cardiovasculares, evaluaciones psicológicas y de nutrición.
Pasa 1 mes y me mandan un correo para decirme que sí me aceptan. Me dijeron como un jueves: “Sí te aceptamos, pero ya te ocupamos aquí el lunes”.
Tenían que revalidar mis materias del CONALEP e inscribirme en la escuela. Llegué el primer día y pensé que sería para instalarme y conocer. Me dijeron: “Te vemos a las 4:00 de la tarde para entrenar”.
P (Juan): ¿Cómo cambió tu entrenamiento como velocista?
R (Rogery): Yo venía de un cambio total de planificación. Cuando entro al Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), todavía no trabajaba pesas. Ahí empecé a trabajar pesas por primera vez.
La distribución de la semana, las cargas de entrenamiento y las evaluaciones empezaron a ser diferentes.
En competencias de 100 y 200 metros no tuve mis mejores resultados. De hecho, no mejoré, pero en los parámetros siempre estaba mejorando.
Al final de la temporada terminé con un desgarro de segundo grado en los isquiotibiales. Son muchos factores los que influyen en una lesión. Hubo una mala adaptación al entrenamiento. La carga no era tanta, pero sí era mayor de lo que yo estaba acostumbrado a hacer. También influyeron malos hábitos míos.
9. Universidad, trabajo y continuidad en el atletismo
P (Juan): ¿Por qué regresaste a Oaxaca?
R (Rogery): Hubo un tema interno y un recorte de presupuesto. Retiran a mi entrenador. Al decir que ya no hay entrenador de velocidad, también sacan al equipo de velocidad.
El Profe César se dedicaba a 100, 200, 400 metros y vallas. Al retirar al equipo, yo también tengo que salir.
Me regreso a Salina Cruz y empiezo a entrenar a distancia con el Profe César. Me manda los entrenamientos y yo me reportaba todos los días.
Regreso y, al año o año y medio, empiezo a estudiar en la Universidad Anáhuac Oaxaca. Me traen una beca deportiva y dije: “Pues la aprovechamos”. Ahí empieza otro capítulo de mi vida.
P (Juan): ¿Por qué muchos atletas abandonan durante la universidad?
R (Rogery): Lo viví mucho en la escuela. Muchos se dejan influenciar por el entorno que viven. Empiezan las fiestas, el cotorreo y conocen otras cosas. Se empiezan a alejar.
Conozco atletas muy buenos que entraban a la universidad y de repente ya estaban en la rotonda. Empezaron a descarrilarse y a desenfocarse del objetivo que tenían: “Vengo a ser el mejor atleta para mi universidad”.
De repente ya no va a la universidad porque no le gustó una materia. De ahí viene para abajo.
P (Juan): ¿Qué te ha motivado a continuar después de la universidad?
R (Rogery): De entrada, me apasiona mucho el atletismo. Los 100 metros me encantan.
Algo que me ayudó mucho para continuar fue la cercanía con Coach Uber. Pude platicar con él y darle un poco de contexto de mi día a día, del tema laboral y de lo que quiero lograr en el atletismo.
Él dijo: “Pues nos la jugamos, vamos a ver qué se puede hacer”. La verdad, me ha entendido en muchos aspectos. A veces yo no pongo de mi parte. A veces sí y a veces no. Es complicado ese nuevo estilo de vida.
Llevo como año y medio trabajando y con el coach desde julio, más o menos. Hemos tratado de tener una comunicación constante.
No puedo estar con el equipo todos los días, pero cuando tengo oportunidad voy con él y entablo conversación sobre cómo van los entrenamientos. Eso me ha ayudado a mejorar y a recuperar el rendimiento que había perdido.
Esa recuperación del rendimiento me ayuda a seguir con ganas de mejorar. Al inicio era: “Le intento 1 año más. Si sale, salió”. Luego empecé con el tema de: “Este año lo agarro para recuperar disciplina, determinación y ciertos aspectos físicos. El siguiente año vamos con todo”.
Ahorita ya estoy más con el tema de seguir hasta que mi cuerpo dé. Si mi cuerpo dice 5 años más, si me da chance y tengo tiempo, adelante.
Me gustan mucho los entrenamientos y la competencia. Soy demasiado competitivo y todo eso me motiva a seguir ahí.
10. Nutrición y calidad en lugar de cantidad
P (Juan): ¿Cómo mantienes tu condición física mientras trabajas?
R (Rogery): El cambio físico fue muy drástico. Yo estaba acostumbrado a competir en 72 kilos. Empiezo a trabajar, me descuido y subo casi a 80 kilos.
Con mi compañero Walter, todos los fines de semana era: “Vamos a pesarnos. ¿Cuánto bajaste?”. Incluso había apuestas de quién bajaba más peso. Nunca me pagaron porque no aceptaban que les ganaba.
Me he tratado de llevar muy al pie de la letra la dieta con la nutri. Mi nutri es Leilani Zamudio, de Nuevo León. Llevamos las consultas a distancia.
Aquí en Oaxaca logré encontrar una nutrióloga que me prepara mis comidas. Ya no ando con: “No quiero cocinar”, y termino perdiendo la dieta. Ella me manda mis comidas y yo llevo el plan al pie de la letra.
La misma Lani me dice: “Es imposible llevar una dieta al 100%. Vas a estar en 95% o 90%. No pasa nada si un día se te antoja un dulcito”.
Trato de ser lo más estricto posible. Los fines de semana es más complicado, pero se ha tratado de llevar.
Ahorita ya estoy en 75 kilos. Estamos más cerca del peso competitivo que tenía. Incluso he dicho que puedo competir en 74 o 73. Con 75 kilos he corrido 11.16 después de 2 años sin competencia.
Algo que platicamos con el coach fue hacerlo poco a poco. Me decía: “Ya no estás para entrenar toda la semana intensa, pero a lo mejor 3 días sí”.
Hay que distribuir bien esos días para no lesionarme. La carga laboral y otras actividades pueden provocar que no me recupere, que no tenga una buena adaptación y que llegue una lesión. Entonces, mejor darle calidad en vez de cantidad.
Qué sigue
Al momento de la entrevista, Rogery Galué planeaba competir en la Ciudad de México 2 semanas después. Su objetivo era correr 10.80 y clasificar al Campeonato Nacional de Primera Fuerza en Tamaulipas.
Rogery dijo que en ese momento ocupaba el lugar 83 del ranking y que solamente avanzarían los 23 mejores. El episodio no incluyó el resultado posterior de ese intento de clasificación.
Preguntas rápidas para atletas, familias y donantes
¿El talento es suficiente para llegar al nivel nacional?
Rogery Galué considera que el talento influye, pero la disciplina determina cuánto puede desarrollar y sostener un atleta.
¿Por qué importan los compañeros competitivos durante el entrenamiento?
Hacen que cada prueba y repetición se tome con mayor seriedad. La competencia dentro del grupo puede mejorar el esfuerzo, la concentración y la confianza.
¿Cómo puede entrenar un atleta después de empezar a trabajar tiempo completo?
Rogery Galué usa menos sesiones intensas, cuida la nutrición, mantiene comunicación con su entrenador y presta mayor atención a la recuperación.
¿Este episodio describió un apoyo económico directo de Oax Sport?
No. Fue un perfil de atleta y una entrevista educativa. Las personas interesadas en apoyar necesidades aprobadas pueden consultar las campañas activas o contactar a Oax Sport.
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¿Qué parte de la disciplina de Rogery Galué podrías aplicar a tu propio entrenamiento?
Last updated: julio 17, 2026
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